Así, nos es posible saber en tiempo real lo que sucede en los más distantes lugares del planeta. Nos horrorizamos con las matanzas que cada día ocurren en Irak.
Saber que el tráfico de órganos con destino a la cosmética cobra la vida de cientos de niños en países pobres como Mozambique, es calificado de aberrante.
Y pensar a la Discriminación Racial y al Racismo como una enfermedad social digna de ser condenable, es una cuestión que muchos apoyamos. Deteniéndonos en este ultimo tema, predomina muchas veces la tendencia a ver que si bien estos problemas existen, son privativos de otros lugares.
Sí. En Estados Unidos es muy fuerte el racismo que hay. En los Países de África, mas específicamente en Sudáfrica, siguen vislumbrándose las consecuencias del Apartheid. Viniendo mas hacia la región, tomamos a Brasil como referente en cuanto a estos temas, debido al alto porcentaje de población de raíces africanas que allí vive.
En Uruguay, ¿cuál es la situación real?. Una y otra vez, se refirió al tema de que el racismo aquí existe, pero que se manifiesta de una forma muy sutil, casi imperceptible. Esto lleva a que cuando se producen hechos de discriminación racial, es un tanto dificultoso poder comprobarlos. Para eso se necesitan pruebas, que en caso de manifestarse la agresión en forma verbal, no queda registrada. Y muchos se quedan con esa versión.
Sien embargo, cotidianamente se producen casos en los cuales hombres, mujeres, jóvenes, adultos, niños, son victimas de actos de racismo. Algunos tienen la característica de ser puntuales, ocurren en un momento determinado. Pero otros, son de orden sistemático. Son parte de un proceso enfermizo llevado a cabo por algunos individuos que se ensañan en agredir a los otros en función de su pertenencia étnica, sexual, religiosa o de clase.
Puedo citar dos casos que pertenecen a esta clasificación sistemática. Uno ocurrido hace algún tiempo, en el que una señora vendedora ambulante fue brutalmente agredida, porque a sus vecinos vendedores no les gustaba en absoluto que su marido fuera afrodescendiente. Ese caso fue llevado a la justicia. No hubo procesamiento de las personas agresoras.
El otro caso es totalmente actual y tomó otras dimensiones. Se trata de Silvia Sanchis, artista plástica que utilizó como vehículo para manifestar su odio la tecnología digital, es decir el correo electrónico. Esta herramienta informática que muchos usamos para trabajar, para entretenernos, para acercarnos a quienes están lejos, fue utilizada aquí para cometer un acto de Incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas (Art. 149 bis del Código Penal).
La victima de la agresión es una mujer, cuyo marido fue pareja de la agresora en el pasado. Cansada de los agravios vía telefónica y vía mail que recibía consecutivamente, decidió hacer la denuncia ante la seccional 15a. El modus operandi que la artista utilizó fue el de mandar correos electrónicos que contenían chistes ofensivos hacia los afrodescendientes. Una vez detenida, declaró que “no leía los mensajes y que simplemente los reenviaba a todos sus contactos.” Pero, la denunciante guardó fotocopias de todos los mensajes con estas características, y le sirvieron como prueba para fundamentar su denuncia. Luego de investigaciones, se supo que los mensajes no eran enviados a muchos destinatarios, sino que solamente a la denunciante y su pareja, en forma de “copia oculta”. Los ejecutantes de la justicia llegaron a la conclusión de que en este caso se debía aplicar el Art. 60 y el 149 del Código Penal . Como la acusada no tiene antecedentes penales, se la proceso sin prisión, pero debe permanecer en su casa y no puede ausentarse sin previamente presentarse ante el Juez.
Entonces, esto ocurrió ahora, en nuestro país, en nuestra ciudad. Aunque se crearon y se siguen creando diferentes documentos e instrumentos para promover la tolerancia y evitar los actos de discriminación, la brecha que existe entre la idea de generar sociedades igualitarias y la vida cotidiana, por momentos es insalvable.
Existe un documento especifico creado por la Organización delas Naciones Unidas en cuanto al papel que los medios de comunicación deben tomar en este sentido . Y una cosa que queda clara, es que o bien sirven para contribuir a promover la lucha contra el Racismo y la Discriminación, o bien contribuyen a invisibilizar el problema en su dimensión real, quedando un vacío que facilita la circulación de corrientes que incitan a la intolerancia.
Luego de conocer este caso, me queda la duda acerca de cual es la aplicación real de las medidas adoptadas en diversos documentos redactados por las Naciones Unidas, que de hecho existen. Es mas que necesario que en este mega medio de comunicación se apliquen las medias pertinentes relacionadas al trato de temas como el Racismo y la Discriminación racial. Porque las probabilidades de multiplicar la intolerancia y el racismo son ínfimas, y el alcance, incalculable.
Hemos avanzado en otras esferas, aunque es necesario seguir trabajando arduamente para seguir obteniendo logros. Y trabajar sobre los Medios de comunicación y su relación con esta problemática, es uno de los flancos que obligatoriamente hay que atacar.
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Art. 60 del Código Penal: (Concepto del autor) Se consideran autores:
1. Los que ejecutan los actos consumativos del delito.
2. Los que determinan a personas no imputables o no punibles a cometer el delito.
ARTICULO 149 bis (Incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas. El que públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública incitare al odio, al desprecio, o a cualquier forma de violencia moral, física o psicológica contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual e identidad sexual, será castigado con tres a dieciocho meses de prisión”.
“ARTICULO 149 ter. (Comisión de actos de odio, desprecio o violencia contra determinadas personas. El que cometiera actos de violencia moral o física, de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual e identidad sexual, será castigado con seis a veinticuatro meses de prisión”.
Declaración sobre los principios fundamentales relativos a la contribución de los Medios de Comunicación de masas al fortalecimiento de la Paz y la comprensión internacional, a la promoción de los Derechos Humanos y a la Lucha contra le racismo, el Apartheid y la Incitación a la Guerra.

Carolina Ricarte Pedroso